El sueño de todo preimpresor:
la IA ya maneja Illustrator

Por fin ha llegado:

Llevamos años escuchando hablar de inteligencia artificial, automatización, asistentes virtuales y productividad. Sin embargo, para los departamentos de preimpresión todo eso sonaba todavía un poco lejano. Muy interesante, sí. Muy prometedor, también. Pero faltaba algo fundamental: que la inteligencia artificial fuera capaz de trabajar directamente con nuestras herramientas.

Ese momento acaba de llegar.

Ya disponemos de un conector que permite a un agente de IA manejar Adobe Illustrator. Dicho de otra forma: la inteligencia artificial ya puede abrir archivos, analizarlos, interpretar instrucciones y realizar tareas dentro de Illustrator exactamente igual que lo haría un operador de preimpresión.

Y esto lo cambia todo.

Probablemente durante los próximos días o meses veremos aparecer conectores similares para Photoshop, Acrobat y otras aplicaciones de Adobe. Pero lo realmente importante no es el software concreto. Lo importante es que por primera vez la inteligencia artificial puede interactuar directamente con las herramientas que utilizamos cada día en un departamento de preimpresión.

Estamos asistiendo al mayor cambio en los flujos de trabajo de preimpresión desde la llegada del PDF.

¿Qué es exactamente un agente?

La forma más sencilla de entenderlo es pensar que un agente es un usuario.

Un agente necesita un ordenador. Necesita sus propias licencias de software. Puede utilizar Adobe Creative Cloud, ChatGPT, Claude o cualquier otra herramienta necesaria para realizar su trabajo.

La diferencia es que, en lugar de estar sentado delante del teclado, el agente está controlado por una inteligencia artificial.

Su comportamiento es muy parecido al que tendría cualquier operador humano.

Le explicamos lo que queremos conseguir y él ejecuta las tareas necesarias para lograrlo.

No hablamos de ejecutar una acción concreta o una macro predefinida. Hablamos de interpretar instrucciones, tomar decisiones y utilizar las herramientas disponibles para alcanzar un objetivo.

¿Qué puede hacer un agente en un departamento de preimpresión?

La respuesta corta es: prácticamente cualquier tarea que hoy realiza un operador, ya sea repetitiva o no.

Durante una formación realizada ayer estuvimos haciendo pruebas reales sobre archivos de Illustrator utilizando instrucciones como estas:

  • Busca todas las cajas de texto y conviértelas a curvas.
  • Busca todos los textos que estén en negro compuesto y conviértelos a negro simple sobreimpreso.
  • Busca las líneas de troquel y colócalas en una capa llamada «Troquel».
  • Asigna a las líneas de troquel la tinta plana «Troquel».
  • Elimina cualquier relleno de dichas líneas.
  • Activa la sobreimpresión en todos los elementos de troquel.

El agente ejecutó estas tareas de forma autónoma, exactamente igual que lo haría un técnico experimentado.

Pero esto es sólo el principio.

De las órdenes individuales a los procesos completos

Lo realmente interesante aparece cuando dejamos de pensar en tareas aisladas y empezamos a encadenarlas.

Actualmente, en 14g estamos desarrollando agentes capaces de ejecutar secuencias completas de trabajo sobre uno o varios archivos PDF.

El agente analiza el documento, detecta incidencias, aplica correcciones, reorganiza elementos, genera informes y continúa con el siguiente archivo sin intervención humana.

No estamos hablando de automatizar una acción.

Estamos hablando de automatizar procesos completos.

Procesos que hoy consumen horas de trabajo manual y que mañana podrán ejecutarse de forma totalmente autónoma.

¿Seguirán existiendo las herramientas tradicionales?

Después de ver trabajar a estos agentes resulta difícil imaginar que dentro de unos años sigamos utilizando las aplicaciones exactamente igual que ahora.

Probablemente seguiremos necesitando Illustrator, Photoshop o Acrobat.

Lo que dejará de ser necesario será interactuar constantemente con sus herramientas.

La pluma, el puntero de selección, las paletas y muchos de los elementos que hoy forman parte de nuestro trabajo diario irán perdiendo protagonismo.

Las aplicaciones pasarán a manejarse mediante voz o mediante instrucciones escritas.

Simplemente diremos:

«Convierte todos los textos a curvas.»

«Corrige los negros compuestos.»

«Prepara este archivo para impresión digital.»

«Genera una versión para flexografía.»

Y el agente interpretará nuestras instrucciones y realizará el trabajo.

Un cambio de paradigma

La llegada de agentes capaces de manejar aplicaciones profesionales supone un cambio radical para los departamentos de preimpresión.

Hasta ahora los flujos de trabajo estaban diseñados alrededor de las herramientas.

A partir de ahora empezarán a diseñarse alrededor de los objetivos.

Ya no será necesario conocer cada menú, cada comando o cada función específica de una aplicación.

Bastará con explicar qué queremos conseguir.

La inteligencia artificial se encargará del resto.

Y aunque todavía estamos en los primeros pasos de esta revolución, una cosa ya está clara: el sueño de cualquier preimpresor acaba de empezar a hacerse realidad.

Fernando Ulloa
makero@14g.org